La meditación sobre la fuerza vital cósmica nos ayuda a percibir la realidad de manera diferente. Es un viaje interior en el que cada respiración nos conecta con una totalidad mayor, con un campo de energía que penetra todo. Al practicar la meditación, comenzamos a percibir que no estamos aislados, sino que co-creamos una red dinámica de vida que pulsa al ritmo del universo. Es una invitación a trascender las limitaciones del pensamiento cotidiano y entrar en un espacio de comprensión más profunda e intuitiva.
Tu Vibración Única – La Firma del Alma
Cada uno de nosotros emite una vibración específica, es como la firma energética del alma. La meditación te permite contactar con ella y sentir su frecuencia. Los pensamientos, las emociones, las intenciones, todo lo que está vivo en ti, crea un campo de energía concreto que atrae eventos que armonizan con él e influye en tu entorno. Tu vibración no es algo abstracto, actúa de manera real, aunque a menudo pase desapercibida.
Imagina que seres de lugares lejanos del universo, con los cuales estás conectado a nivel de tu ADN espiritual, que es la acumulación de experiencias de encarnaciones anteriores, pueden leer tu vibración. Te apoyan en tu desarrollo. Al meditar sobre tu interior y su influencia en el mundo, puedes cambiar toda tu vida, desde las relaciones con otros hasta la comprensión de tu lugar en el universo.
Meditación en Armonía con la Naturaleza – Nueva Realidad
Una de las formas más simples de profundizar el contacto con la energía cósmica es la meditación en la naturaleza. Un paseo ordinario puede convertirse en una práctica si lo haces con atención plena. Observa cómo los pájaros cantan de manera diferente cuando pasas cerca, como si se sintonizaran con tu presencia. La naturaleza reacciona a nuestra vibración individual y puede ayudarnos a regularla.
La meditación bajo un árbol es una experiencia poderosa: las raíces te conectan con la tierra y las ramas con el cielo. Sientes cómo la energía fluye a través de tu cuerpo, armonizándolo con el ritmo pulsante del planeta. Al tocar el árbol, puedes sentir su sabiduría. Al contemplar las hojas y la luz danzando entre ellas, entras en un estado de serenidad interior.
Prueba la meditación “con los pies descalzos”, permaneciendo directamente sobre la tierra: permite que la resonancia natural de la Tierra se sincronice con tu cuerpo. Es una forma de regresar a la armonía primordial que te recuerda quién eres realmente: parte de una totalidad mayor.
Tres Técnicas Pleyadianas de Trabajo con la Energía
1. Meditación de los Doce Chakras
Según el conocimiento pleyadiano, tenemos no siete, sino doce centros energéticos principales. En la meditación puedes visualizar chakras adicionales: sobre la cabeza (contacto con la conciencia superior), bajo los pies (enraizamiento profundo), en el corazón de la Tierra y en el centro de la galaxia, así como un chakra entre el corazón y la garganta. Su activación profundiza tu conexión con la conciencia cósmica.
2. Claridad de Intención
La meditación sobre la intención es una forma efectiva de transformación. Formúlala claramente: “Elijo que…”, y luego añade: “…para el bien de todos los seres que sienten de manera similar.” De esta forma creas un nuevo campo energético e invitas al universo a co-crear la realidad contigo.
3. Espiral del Tiempo
Durante la meditación, imagina que tu vida es un Círculo: todos tus momentos, desde los del pasado hasta los aún no vividos, están conectados entre sí. Dirige sentimientos cálidos hacia los recuerdos para sanarlos, y al mismo tiempo siente la recepción de los dones de sabiduría que fluyen desde tus versiones futuras. En esta perspectiva, el tiempo no fluye linealmente, lo que te permite reconciliar y fortalecer diferentes partes de tu alma.
Tu Contribución a la Red Cósmica
La meditación sobre la energía del universo no es solo una práctica personal, es una contribución a la conciencia colectiva de la humanidad. Tu transformación influye en otros, incluso si no lo notas. Cada acción consciente, cada momento de atención plena y conexión contigo mismo crea un impulso que llega más lejos de lo que supones.
No estás sola en este viaje: millones de almas en todo el mundo emprenden un esfuerzo similar. Al meditar, te conviertes en parte de un cambio mayor, en una luz que señala el camino. De esta manera, la práctica de la meditación se convierte no solo en una forma de armonía interior, sino también en un acto de co-creación de una realidad nueva y más consciente.
Anna Sobol





