Si la Supraconsciencia es perfecta, ¿por qué nosotros, como seres humanos en cuerpos físicos, como emanaciones de la Supraconsciencia, somos imperfectos?
La mejor manera de comprender la respuesta es mediante este sencillo ejercicio que preparé para mis estudiantes:
El Ejercicio del Personaje
Imagina que estás creando un personaje para una serie de televisión. Este es tu protagonista. Tu tarea es crear un personaje que ofrezca interesantes posibilidades narrativas.
Anota 5 rasgos positivos para este personaje. Algo como: hermoso, adinerado, talentoso en algún campo, etcétera. Hazlos los 5 rasgos principales: 5 pilares de la personalidad.
Si quieres, puedes añadir otros 5 rasgos positivos, si crees que enriquecerían el personaje. Si no, no es necesario. Es opcional.
Ahora observa detenidamente este personaje -y te darás cuenta bastante rápido de que tu personaje es aburrido y no ofrece muchas posibilidades. Tener únicamente rasgos positivos limita severamente las tramas que puedes construir, y elimina todo desafío y aventura, porque el personaje siempre responde perfectamente a cada situación.
Ahora añade algunos defectos a tu personaje. Tal vez tiene un temperamento difícil, es un poco torpe, no es particularmente rico, quizás es algo socialmente torpe. Anota los defectos que se te ocurran en la misma página.
Ahora observa el conjunto y pregúntate: ¿no es este personaje ahora más completo? ¿Más interesante? ¿Mejor?
Un personaje con defectos ofrece un abanico de posibilidades de desarrollo mucho más rico. Sus acciones tienen mayor peso, su lucha con sus debilidades hace que sus esfuerzos sean más significativos -y sus rasgos positivos resultan aún más valiosos por ello.
Lo Que el Ejercicio Revela sobre la Imperfección Humana
Nosotros no somos perfectos como seres humanos. Tenemos varios defectos -y es precisamente esto lo que nos da un mayor potencial para un crecimiento profundo y significativo.
Tú también, con tus defectos, eres una persona más distintiva -en cierto sentido, más valiosa.
Por supuesto, parte del proceso consiste en superar tus propias limitaciones, o en desarrollar la capacidad de adaptarte a diferentes condiciones. Pero el punto de partida es reconocer que esos defectos no son errores del sistema: son parte del diseño.
Nuestra imperfección es también, en cierto sentido, aparente -porque nos evaluamos a nosotros mismos a través del filtro de nuestras limitaciones biológicas y neuroquímicas, y de patrones culturalmente condicionados. Lo que una cultura llama defecto, otra puede llamar virtud. Lo que hoy parece una limitación puede ser mañana la fuente de tu mayor fortaleza.
Conclusión
La Supraconsciencia, al proyectarse en el mundo físico, no cometió un error al crear seres imperfectos. Creó las condiciones para la historia más rica posible: la de cada uno de nosotros. Tus defectos no son obstáculos en tu camino espiritual. Son el camino.
Jakub Qba Niegowski – Especialista en Desarrollo de Conciencia Supernormal





