La situación en el mundo es algo que todos pueden ver: no hace falta decir lo obvio. El hecho es que nuestras vidas han sido puestas patas arriba, nuestra libertad está amenazada, y para muchas personas la supervivencia material pende de un hilo. Las cosas pueden empeorar antes de mejorar.
¿Qué debe hacer entonces una persona durante este tiempo -alguien que busca soluciones constructivas y que se identifica con la idea de expandir la conciencia y el crecimiento personal?
Quiero compartir aquí algunas reflexiones sobre lo que es especialmente importante ahora mismo y cómo navegar por la situación actual de manera más efectiva. Lo haré desde mi perspectiva personal -una moldeada por una cosmovisión y un sistema de valores que incluye una dimensión espiritual, que no debe confundirse con ninguna forma de religiosidad. Para mí, la espiritualidad es experiencia auténtica y una manera de ver la realidad igualmente disponible para todos, independientemente de cualquier institución.
1. Recuerda que Eres Más que Solo un Cuerpo
En tiempos de crisis, la tentación es reducir toda la atención a la supervivencia física. Eso es comprensible. Pero quienes mantienen el contacto con su dimensión interior -su fuente personal, su yo más profundo- navegan mejor las crisis. No porque ignoren los problemas reales, sino porque tienen un punto de referencia que no se tambalea cuando el mundo exterior se sacude.
2. El Valor de la Conexión Humana
Hay algo que quiero compartir desde mi experiencia personal: desde niño he tenido ocasionalmente sueños y visiones que describían eventos -digamos- profundamente perturbadores para el orden de vida tal como lo conocemos en la Tierra. Lo que sentí durante esas experiencias, y lo que captó mi atención, fue cuán poderosamente presente era el sentido de conexión humana: la amistad, y la profunda importancia de estar con personas hacia las que sentimos algo positivo.
En tiempos de paz y en la vida cotidiana, esas cosas parecen obvias, ordinarias, incluso triviales. Estamos acostumbrados a tener un círculo de conocidos, amigos, familia. Pero nuestra percepción cambia radicalmente en situación en las que ya no estamos seguros de si nosotros y quienes amamos llegaremos a la semana siguiente. El don en esos momentos es que también descubrimos cuánto tenemos realmente: las cosas extraordinarias justo aquí, justo a nuestro lado: otras personas, nuestros amigos, nuestras almas afines.
Ocurra lo que ocurra, apóyate en lo que puedes hacer junto con tu círculo de amigos y almas afines. Hay fuerza en la comunidad que no existe en ningún otro lugar.
3. Mantén el Crecimiento Interior aunque Todo lo Demás se Detenga
Los tiempos difíciles pueden ser tiempos de crecimiento extraordinario -no a pesar de las dificultades, sino a través de ellas. Las crisis eliminan lo superficial y revelan lo esencial. Quienes salen transformados de los períodos difíciles son generalmente los que no abandonaron su práctica interior: la meditación, la reflexión, el contacto con su fuente personal. No porque eso resuelva los problemas externos de inmediato, sino porque mantiene encendida la brújula interna.
Conclusión
Los tiempos difíciles no son simplemente obstáculos en el camino. Son aceleradores del crecimiento para quienes eligen verlos así. No tienes que esperar a que el mundo vuelva a la normalidad para seguir creciendo. La normalidad interior -el contacto con quién realmente eres- está disponible ahora mismo, en cualquier circunstancia.
Jakub Qba Niegowski – Especialista en Desarrollo de Conciencia Supernormal





